nov 052010
 

Noviembre 2010

Carlos Peña Aguilera
Presidente de Agraft

Muy pocos granadinos sabrán que Granada tuvo dos estaciones de tren, la de Andaluces, la actual, y la del Sur de España, el edificio de la antigua carretera de Málaga frente a la gasolinera de Villarejo. Pues bien, este edificio va a ser demolido en breve por la debilidad mostrada ante la maquinaria que construye la plataforma de nuestro tranvía, comercialmente llamado Metropolitano de Granada.

La historia de este edificio se remonta a finales de 1905, cuando la compañía de los Caminos de Hierro del Sur de España, que explotaba la línea Linares-Almería-Granada, no llegó a acuerdo alguno con el Ayuntamiento de Granada para acercar la estación a un lugar más céntrico de la ciudad, próximo a la antigua plaza de toros del Triunfo. La línea ferroviaria había llegado a Granada el 2 de Mayo de 1904 y permitía el enlace con Madrid por Linares y con Murcia a través de Guadix y Baza, ahorrando una cantidad considerable de kilómetros frente a la línea de Granada a Bobadilla, propiedad de la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces, en funcionamiento desde el 17 de Mayo de 1874. La estación definitiva se situó entre las carreteras de Santa Fe y Pinos, frente a las primeras cocheras de los tranvías de Granada, situadas en la finca conocida como Haza de la Era. A mediados de 1906 el edificio estaba prácticamente terminado y se prestaban en él todos los servicios.

Arquitectónicamente, el edificio responde a una tipología utilizada en las otras estaciones de importancia de la Compañía, esto es, Linares San José y Guadix. Mención especial merece la estación de Almería de elevado interés histórico-artístico y declarada bien de interés cultural. La estructura original estaba formada por un cuerpo de dos plantas, con siete vanos en cada una. A ambos lados, dos cuerpos menores de una planta con tres vanos. Las aristas y los vanos rematados con ladrillos vistos, formando curiosos dibujos y los tejados a cuatro aguas quedaban ocultos por una bonita balaustrada. Varios años después, con motivo del traslado de la dirección de la explotación de Almería a Granada, el edificio se amplió con un nuevo cuerpo de dos plantas con doce vanos en la planta superior y nueve en la inferior, asemejándose mucho a la estructura actual.

El arrendamiento de las líneas del Sur a Andaluces y la  posterior venta en 1929, conllevó que la estación principal de Granada fuera la de Andaluces, mejor dotada y  más cercana a la ciudad. No obstante, esto no supuso el desmantelamiento de la estación, que quedó asignada a tareas secundarias. Con esta situación se llegó a la época de Renfe. A mediados de los sesenta se inicia la dieselización de las líneas del sureste peninsular y la progresiva retirada de la tracción vapor, construyéndose sobre la antigua playa de vías de la estación del Sur, el depósito de tracción diesel, puesto en servicio en Julio de 1966.  Desde entonces, el edificio fue destinado a sede de la 22ª Unidad de Ferrocarriles, perteneciente al Regimiento de Movilización y Prácticas de Ferrocarriles, y que finalizó su cometido a finales de los años 80 del siglo pasado. Hasta su desalojo, ha albergado oficinas de Vías y Obras de la sección de Granada a Linares-Baeza.

La reordenación de los espacios ferroviarios de la capital con motivo de la llegada del ave, preveía destinar el solar del depósito y la antigua estación a uso residencial con cuyas plusvalías financiar las obras de la nueva estación. El pgou tampoco contempla la conservación del edificio, pero desde la Asociación Granadina de Amigos del Ferrocarril y el Tranvía, debemos reclamar su conservación y puesta en valor según el proyecto original para uso de la ciudad, como testigo de un hecho significativo como fue la comunicación de Granada con las provincias orientales y del Levante peninsular. Debemos denunciar la desidia y la falta de conocimiento de un parte de la historia reciente por parte de todas las instituciones y administraciones, permitiendo que un edificio con más de cien años sea derribado totalmente porque la falta del debido mantenimiento le ha llevado a un estado de ruina incompatible con las cercanas obras del Metropolitano.

Apoyamos la demolición parcial del cuerpo más cercano al Camino de Ronda, el de menor interés, y proponemos la recuperación del edificio original para usos culturales y recreativos relacionados con el ferrocarril granadino y su historia. En los terrenos del depósito de locomotoras quedan algunas piezas ferroviarias de importante valor histórico que deberían ser conocidas y puestas en valor para el disfrute de todos los ciudadanos.

El nulo interés del Ayuntamiento de Granada y la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía y la desidia de Renfe, en un primer momento, y de Adif, ahora, en su conservación han conducido a este edificio a un punto de no retorno con el argumento de las obras del tranvía. Una vez más la lección de la historia no está del todo aprendida en Granada. Ojalá tuviéramos muchos  Vicente González Barberán al frente de estas administraciones. Granada no se puede permitir este lujo. Ya se ha perdido bastante patrimonio tecnológico e industrial en nuestra provincia. ¿Qué será lo próximo, el soplete para el viejo remolque taf y la locomotora Tubize que se encuentran allí? Qué pena.

http://www.laopiniondegranada.es/opinion/2010/11/09/adios-estacion-sur-granada/214982.html