jun 172014
 

Tras más de siete años de recorrido e innumerables intervenciones en los diferentes medios de comunicación, a la Asociación Granadina de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía (Agraft) le ha surgido por primera vez una duda, ¿estaremos dejando de ser amigos de lo que defendemos, de lo que nos gusta, en definitiva de lo que nos apasiona? Y ahora que el curso político llega a su fin, es hora de hacer balance.

Repasando someramente nuestra trayectoria, en nuestro primer acto público allá por octubre de 2007 dijimos lo siguiente: “nos gustan los trenes pero del mismo modo, también “nos duelen los trenes”, y esto cobra gran importancia en este extremo del país, históricamente tan deficiente en infraestructuras y que ha vivido de cerca la falta de inversiones, el desmantelamiento de redes completas, el cierre de líneas y el archivo de proyectos de gran calado para los intereses provinciales. Queremos trenes de Alta Velocidad, pero también queremos trenes de Mercancías, trenes de Cercanías y Tranvías, muchos tranvías para esta ciudad llena de coches y autobuses. Queremos trenes Turísticos, Vías Verdes y Patrimonio Industrial preservado y puesto en valor. Queremos más y mejores ferrocarriles que articulen el territorio provincial y suroriental andaluz.”       

A lo largo de esta andadura hemos ido desgranando esta declaración de principios en una serie de actividades y de acciones, con los objetivos de rescatar la importante memoria ferrotranviaria granadina y de poner el tren en la mente de los granadinos. Además hemos tratado de imprimir sentido común y criterio técnico a los argumentos que han servido de confrontación política entre partidos, de modo que hemos asumido más responsabilidades por simple compromiso y convicción de que podemos ofrecer soluciones útiles a la mejora de las comunicaciones ferroviarias de Granada y del conjunto de Andalucía Oriental.

Estamos en condiciones de poder afirmar que somos un referente en cuanto al ferrocarril en Granada, en sus facetas histórica, cultural y técnica.

Después de hacer diferentes propuestas, todas encaminadas a la potenciación del ferrocarril de un modo sostenible y sostenido, sin grandes excesos, priorizando las inversiones en el uso intensivo del ferrocarril, manteniendo un absoluto respeto al patrimonio histórico ferroviario, y de invitar a todas las fuerzas políticas, sociales y económicas de Granada a que consensuen un plan de necesidades ferroviarias a medio plazo, cada vez que salimos a la prensa con cualquier asunto, recibimos “off the record” todo tipo de lindezas: para unos vamos por la vía de la izquierda, para otros vamos por la de la derecha, para los de acá somos unos ingenuos aficionados que se meten (o los meten) a hacer política y para los de allá, o sea, para las administraciones ferroviarias, unos mindundis que se están echando tierra encima por criticar aquello que no nos parece adecuado para Granada o contraviene sus designios.

A fin de cuentas, reacciones que demuestran una manifiesta falta de argumentos ante una asociación que se siente libre, independiente y que no le debe nada a nadie, y que es difícil de encasillar. La única ideología de esta asociación es el tren del sentido común, una fórmula que mantiene a sus socios unidos y comprometidos con su tierra.

Consecuentemente, no renunciamos de la que consideramos legítima y honrada misión a pesar de sentirnos heridos: nos hemos volcado en dar lo máximo a nuestra Granada y sólo hemos cosechado improperios y descalificaciones. Estamos hartos de que nos utilicen, de que nos tachen de una cosa y de la contraria por el hecho de intentar poner sentido común y tener criterio propio, de asistir pacientemente a debates estériles que llevan sólo a la confrontación, al permanente retraso de los proyectos y al interminable desmantelamiento del ferrocarril normal, o sea, el que tenemos.

Por ello, y debido a que nuestras ideas y propuestas deben ser ya conocidas por aquellos granadinos que alguna vez hayan pensado en el tren o en el tranvía de antes, de ahora o del futuro, nuestra respuesta ante esta ola de incomprensión va a ser la vigilancia en la sombra. Esta asociación no emitirá ningún comunicado de prensa o artículo de opinión en los próximos meses, a menos que le sea requerida su posición expresamente por algún medio o por la ciudadanía. Es nuestra forma de respuesta y de protesta ante una situación que consideramos intolerablemente injusta.

Esto no quita para que esta Asociación siga expectante, observando con detalle los próximos acontecimientos. Vamos a seguir siendo la conciencia del ferrocarril granadino, tarea en la que echamos en falta la compañía de otros muchos colectivos: trabajadores del ferrocarril, sindicatos ferroviarios, instituciones municipales, provinciales, autonómicas, nacionales y demás organizaciones ciudadanas.            

Agraft2014-06-13hora13Ser