abr 082014
 

Carlos Peña Aguilera, Presidente de Agraft

El 22 de Marzo de 2014 se cumplen cien años de la llegada del tranvía a la localidad de Maracena. Un día como éste, pero de 1914 la localidad granadina se echó a la calle para dar la bienvenida a un medio de transporte que era todo un símbolo de progreso y modernidad, incluso frente al propio ferrocarril.

La prensa de la época así lo recogió en sus crónicas, reflexionando, a la vez que se describía lo acontecido, sobre la importancia de la iniciativa de la Compañía Tranvías Eléctricos de Granada S.A. (TEGSA), una empresa que comenzó como concesionaria de transporte público urbano de la ciudad, pero que a partir de 1912 trazó un plan de expansión comarcal que en poco menos de 20 años estableció un red suburbana que fue un referente en muchos aspectos, bajo la dirección del ingeniero D. Alfredo Velasco Sotillos.

Esta empresa fue pionera e innovadora al establecer una red ferroviaria interurbana a partir de un trazado tranviario urbano, al explotarla con material tranviario y material ferroviario específico para mercancías, al pretender conectar Granada con la costa, y ante la imposibilidad de llegar con sus propios recursos por falta de subvención del Estado, construir el cable aéreo más largo de Europa en su época entre Dúrcal y Motril, con ramal a Órgiva.

TEGSA formaba parte de un grupo empresarial de capital español que contó con la participación de importantes entidades financieras. La cartera de negocios del grupo se centraba en las explotaciones mineras, las azucareras, el transporte marítimo y la generación de energía eléctrica. Esta última actividad fue la más destacada, llegándose a crear la cuarta empresa eléctrica de Andalucía, llamada Fuerzas Motrices del Valle de Lecrín.

La espectacular expansión de los años 20 pronto se topó con la crisis mundial de 1929, llevando a la empresa de los tranvías granadinos a la suspensión de pagos en los primeros años 30. Una serie de decisiones equivocadas y oscuros intereses que las malas lenguas y el saber popular atribuyen a los intereses comerciales de la burguesía malagueña, políticamente bien posicionada, dieron al traste con la iniciativa más potente de vertebración del territorio de Andalucía Oriental, que pretendía articular el eje Jaén-Granada-Motril y desechado por las grandes compañías ferroviarias de vía ancha por su elevado coste.

Cien años después, los proyectos ferroviarios vinculados al puerto de Motril y al Corredor Mediterráneo siguen expectantes y la primera línea metropolitana del nuevo tranvía se está encontrando con numerosos obstáculos económicos, políticos e incluso ideológicos, que están dificultando su definitiva puesta en marcha. Conviene recordar con orgullo que la línea del   tranvía a Maracena fue la primera del ambicioso plan que emprendió TEGSA en el primer tercio del siglo XX y que con muchas dificultades se mantuvo hasta su desmantelamiento definitivo en 1974 por parte de la empresa estatal Ferrocarriles de Vía Estrecha (FEVE). En 1971 Tranvías Eléctricos de Granada se convirtió en operador de transporte por carretera y así se ha mantenido hasta la compra por parte de su histórica enemiga, Transportes Rober, la empresa que le arrebató la concesión municipal en 1962, y que ahora se llama Tranvías Metropolitanos de Granada. Si D. Alfredo Velasco levantara la cabeza…

Enlace a vídeo de youtube:

Maracena.tv / Una exposición recuerda la llegada del tranvía a Maracena hace cien años

Editorial en Ideal 08 de abril de 2014

nov 042011
 

BREVE RESEÑA HISTÓRICA

El 1 de Noviembre de 1971 la empresa Tranvías Eléctricos de Granada S.A. (en adelante TEGSA) se convertía en concesionaria de transporte público por carretera, tras acordar el Consejo de Administración el abandono definitivo de la explotación tranviaria a partir de 1º de Agosto de ese año, y solicitar la transformación de las dos líneas con carácter de tranvía interurbano, Granada-Armilla-Churriana de la Vega-Gabia la Grande y Granada-Maracena-Albolote-Atarfe, en líneas de autobuses.

Era el comienzo de un nuevo negocio y a la vez el final de una gran empresa que durante largos años (casi setenta) movilizó buena parte de los viajeros y las mercancías de Granada capital, su vega, del Valle de Lecrín y del puerto de Motril, y que simbolizó en la primera mitad del siglo XX la modernidad y el fomento de la riqueza de la provincia.

El 24 de Diciembre de 1903 se constituyó en Zaragoza la Sociedad Anónima “Tranvías Eléctricos de Granada” (TEGSA), estando al frente D. J. Nicolás de Escoriaza y Fabro, un industrial y financiero zaragozano vinculado a los negocios ferroviarios, entre ellos la conocida fábrica de material móvil Carde y Escoriaza. El servicio urbano de viajeros fue inaugurado el 7 de Julio de 1904.

Desde su inicio, Escoriaza consideró insuficiente la red urbana, que en su recorrido por el centro de la ciudad ofrecía un trazado muy quebrado y por calles muy estrechas, por lo que planeó nuevos proyectos que complementaran la primitiva concesión con objeto de movilizar un mayor volumen de viajeros y mercancías. En este contexto, la floreciente industria azucarera ( principal referente de la economía granadina de la época) y las penosas comunicaciones de los numerosos pueblos cercanos a Granada crearon la coyuntura ideal para ofrecer un modo de transporte colectivo rápido, económico cuyas necesidades eran muy parcialmente cubiertas por la red ferroviaria de vía ancha. Unos meses antes de la inauguración de los tranvías, el diario El Defensor de Granada se hacía eco de las intenciones más inmediatas de la nueva sociedad: “la empresa se propone tender inmediatamente los raíles para la construcción de ramales a Maracena, Armilla y Santa Fe”.

El 22 de Marzo de 1914, la línea interurbana de Atarfe llegó a Maracena. La prolongación a Albolote y Atarfe se inauguró el 24 de Diciembre de 1917. Tras el cambio de servicio por autobuses, los tranvías continuaron circulando por estos pueblos al dar servicio a la línea de ferrocarril secundario a Pinos Puente, que ya en manos de Feve, fue clausurada el 20 de Enero de 1974.

40 años después Maracena apuesta de nuevo por este medio al formar parte del trazado de la línea 1 del Metropolitano de Granada, impulsada por la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía. Es por ello importante el recuerdo y el conocimiento de las nuevas generaciones del pasado más reciente de esta localidad, muy vinculado a este eficiente medio de transporte.

CONTENIDO DE LA CHARLA-CONFERENCIA

Se abordó un recorrido histórico de la línea tranviaria de Maracena a través de una selección de imágenes recopilada especialmente para la ocasión. Las imágenes fueron el punto de partida para disertar sobre la historia de la compañía y la evolución de los distintos modelos de tranvías a lo largo de casi 70 años de existencia.