sep 232014
 

 Carlos Peña Aguilera, Presidente de Agraft

El 19 de Septiembre de 2014 se cumplen cien años de la inauguración oficial de la línea tranviaria a la localidad de Santa Fe. La empresa Tranvías Eléctricos de Granada fue la encargada de llevarla a efecto. Una sociedad que comenzó como concesionaria del servicio urbano de tranvías de la capital y llegó a ser un referente nacional al establecer una red de más de cien kilómetros, clausurada definitivamente el 14 de Febrero de 1974.

Tranvías Eléctricos de Granada (TEG) concibió la capital y la comarca de la Vega como un todo, de modo que estableció una alternativa de transporte para viajeros y mercancías rápida, cómoda y barata. Los orígenes del tranvía a Santa Fe se remontan a la concesión de un tranvía a vapor a esta localidad que cedió en 1905 el Duque de San Pedro de Galatino a la compañía de tranvías. Es muy posible que esta cesión estuviera relacionada con la modificación del proyectado acceso a la Alhambra mediante funicular desde las casas del Bañuelo a una línea tranvía por el Realejo y con tramo de cremallera desde las Vistillas, pasando por la puerta del Hotel Alhambra Palace, impulsado por el Duque e inaugurado en 1910.  

El nombramiento de Alfredo Velasco Sotillos como Director General de TEG a finales de Agosto de 1908, supuso un nuevo impulso a los planes de extensión de las líneas tranviarias a los principales pueblos de la Vega de Granada. Para acceder a Santa Fe, la compañía de tranvías dispuso de dos alternativas de trazado distintas y ambas complementarias, una como prolongación de la línea de Gabia hacia Cúllar Vega y Azucarera de la Purísima Concepción en el Puente de los Vados y otra a través de Maracena, Atarfe y la estación de ferrocarril de Atarfe-SantaFe. Ambas se trataban de concesiones de tranvía interurbano, una fórmula que necesitaba de numerosos trámites administrativos, mayores costes de establecimiento y una menor duración en años de la concesión respecto a la fórmula de ferrocarril secundario.

Por ello, y ante las continuas demoras y retrasos derivados de los diferentes trámites administrativos, se solicitó una línea directa de ferrocarril secundario de Granada a Santa Fe, concedida el 3 de Junio de 1914. Esta fórmula fue la empleada desde entonces en todas las líneas interurbanas. Las vías se planearon contiguas a las carreteras o caminos existentes pero en explanación propia, el coste de establecimiento era menor, al construirse las vías sobre balasto y no embutidas en la propia carretera y el periodo de concesión era por cien años.

Las palabras del propio Velasco hablan del progreso que supuso el establecimiento de la red tranviaria: “gracias al influjo de dichas líneas, el cambio que se opera en Granada es perfectamente apreciable de un año a otro, pues habiéndose convertido a los pueblos de la Vega en barrios de la capital, se relacionan a todas horas y de ahí que el comercio haya aumentado extraordinariamente, la industria progrese, los negocios se multipliquen y en todas sus manifestaciones puede observarse que es una región que vive de su esfuerzo y que progresa con rapidez” Palabras que deben llevar a la reflexión de todas las administraciones implicadas en el modelo de movilidad de la Aglomeración Urbana de Granada, un modelo basado en el transporte por carretera que está dando signos de agotamiento sólo 40 años después del cierre y el desmantelamiento de una red ferrotranviaria que tuvo vigencia durante 70 años y que aún es una solución en muchas ciudades europeas. 

Enlaces de prensa:

https://www.granadadigital.es/el-tranvia-a-santa-fe-100-anos-despues/

http://www.radiogranada.es/2014/09/19/hoy-hace-cien-anos-llegaba-el-tranvia-a-santa-fe/

http://www.ahoragranada.com/noticia/el-tranvia-a-santa-fe-cien-anos-despues/

Ideal 19-SEP-2014

sep 012014
 

 Carlos Peña Aguilera, Presidente de Agraft

En respuesta al artículo publicado sobre el cable aéreo Dúrcal-Motril el pasado 15 de Julio en el diario Ideal, desde esta Asociación queremos ofrecer algunos datos adicionales de interés que inviten a la reflexión sobre el origen y evolución de este singular modo de transporte, así como del triste sino del tren a la Costa, no llegando a pasar de la localidad de Dúrcal y de la que el pasado 18 de Julio de 2014 se cumplieron 90 años de su inauguración oficial.

  • La Compañía Tranvías Eléctricos de Granada S.A. (TEGSA) fue una empresa que comenzó como concesionaria de transporte público urbano de la ciudad en Diciembre de 1903, pero que a partir de 1912 trazó un plan de expansión comarcal que en poco menos de 20 años, estableció un red suburbana que fue un referente en muchos aspectos, bajo la dirección del ingeniero militar D. Alfredo Velasco Sotillos.
  • Esta empresa fue pionera e innovadora al establecer una red de ferrocarriles secundarios a partir de un trazado tranviario urbano, al explotarla con material tranviario y material ferroviario específico para mercancías y al pretender conectar Granada con la Costa con sus propios recursos.
  • TEGSA formaba parte de un grupo empresarial conocido como Canalejas, 3, sede en Madrid de todas las empresas del grupo. Disponía de banco propio, el Hispano Suizo para las empresas eléctricas (BHSPEE), aunque también contaron con financiación de los Bancos de Vizcaya, Urquijo y Herrero. La cartera de negocios del grupo se centraba en las explotaciones mineras (Hierros de Olula, Minas del Cerrajón), la producción azucarera (Azucarera de Adra), el transporte combinado (Dipor Transportes Directos) y la generación de energía eléctrica (Fuerzas Motrices del Valle de Lecrín). Esta última actividad fue la más destacada, llegándose a crear la cuarta empresa eléctrica de Andalucía, llamada Fuerzas Motrices del Valle de Lecrín.    
  • La decisión de construir el cable aéreo Dúrcal-Motril fue tomada en Junta General Extraordinaria de Accionistas de 18 de Diciembre de 1924. A la elección del fabricante y modelo más adecuado se dedicó el ingeniero militar vinculado al grupo de TEGSA D. Antonio Bastos y Ansart. Las razones aducidas fueron la imposibilidad de comprometer el Estado los fondos necesarios para una obra tan costosa.
  • Desde Julio a Diciembre de 1924, el Sr. Bastos se dedicó a visitar las fábricas constructoras y las sociedades explotadoras de cables aéreos de toda Europa. El fabricante elegido fue la sociedad italiana Ceretti-Tanfani de Milán.
  • En poco menos de dos años se instaló el cable aéreo de servicio público más largo de España y el segundo de Europa, inaugurado oficialmente el 17 de Abril de 1927 por el Ministro de Fomento, D. Rafael Benjumea, conde de Guadalhorce. Este cable daba una respuesta a corto plazo al plan industrial del grupo, que por el momento obviaba el tráfico de viajeros con la Costa de Granada. Se decía que el cable, como medio de ensayo, antes que obstáculo sería un elemento utilísimo para el futuro ferrocarril, en palabras del Sr. Bastos.
  • El cable aéreo se mantuvo en servicio con grandes problemas hasta Julio de 1948, fecha en que una avería lo detuvo definitivamente. La Guerra Civil y la posterior posguerra entorpeció grandemente la adquisición de recambios. El desmontaje se demoró hasta 1952 cuando la administración declaró caducada la concesión otorgada a TEGSA.    

Tras exponer brevemente estos datos, quedan muchos interrogantes por resolver, y la mayoría se hayan ido a la tumba con sus protagonistas. No obstante, las investigaciones del profesor Gregorio Núñez Romero-Balmas han intentado indagar sobre el por qué de algunas decisiones de TEGSA y son de grandísima utilidad para la historia de la empresa y del ferrocarril en Granada. Respecto de la decisión de construir el cable aéreo se proponen las siguientes líneas de investigación, aunque los datos sean escasos y muy dispersos:

  • ¿Qué ocurrió entre Julio y Diciembre de 1924 para cambiar la opinión de construir un cable aéreo en lugar de un ferrocarril? ¿Cómo influyó la visita del General Vives en la inauguración de la línea de Dúrcal? ¿Qué contactos al más alto nivel se mantuvieron con el Gobierno y las finanzas españolas para tomar esta decisión?
  •  ¿Qué ocurrió con la sociedad Schneider et Cie., que desde 1899 adquirió las minas del Conjuro y planteaba la construcción de un ferrocarril por el valle del río Guadalfeo hasta el puerto de Motril, con posible extensión a Granada, y que 30 años después traspasó la concesión minera al grupo de TEGSA?¿Qué relaciones mantuvieron ambas sociedades?
  • ¿Qué razones pesaron para que todas las iniciativas ferroviarias entre Granada y Motril de las primeras décadas del siglo XX fracasaran? ¿En qué contexto político y social ocurrieron estos acontecimientos? ¿Influyeron estos fracasos en la decisión de TEGSA de construir definitivamente el cable aéreo?

Reportaje en pdf:

Ideal 15-07-2014

Enlaces:

http://www.ideal.es/granada/costa/201407/21/cuando-motril-llegaba-cable-20140721002200.html

http://waste.ideal.es/cabledemotril.htm

abr 082014
 

Carlos Peña Aguilera, Presidente de Agraft

El 22 de Marzo de 2014 se cumplen cien años de la llegada del tranvía a la localidad de Maracena. Un día como éste, pero de 1914 la localidad granadina se echó a la calle para dar la bienvenida a un medio de transporte que era todo un símbolo de progreso y modernidad, incluso frente al propio ferrocarril.

La prensa de la época así lo recogió en sus crónicas, reflexionando, a la vez que se describía lo acontecido, sobre la importancia de la iniciativa de la Compañía Tranvías Eléctricos de Granada S.A. (TEGSA), una empresa que comenzó como concesionaria de transporte público urbano de la ciudad, pero que a partir de 1912 trazó un plan de expansión comarcal que en poco menos de 20 años estableció un red suburbana que fue un referente en muchos aspectos, bajo la dirección del ingeniero D. Alfredo Velasco Sotillos.

Esta empresa fue pionera e innovadora al establecer una red ferroviaria interurbana a partir de un trazado tranviario urbano, al explotarla con material tranviario y material ferroviario específico para mercancías, al pretender conectar Granada con la costa, y ante la imposibilidad de llegar con sus propios recursos por falta de subvención del Estado, construir el cable aéreo más largo de Europa en su época entre Dúrcal y Motril, con ramal a Órgiva.

TEGSA formaba parte de un grupo empresarial de capital español que contó con la participación de importantes entidades financieras. La cartera de negocios del grupo se centraba en las explotaciones mineras, las azucareras, el transporte marítimo y la generación de energía eléctrica. Esta última actividad fue la más destacada, llegándose a crear la cuarta empresa eléctrica de Andalucía, llamada Fuerzas Motrices del Valle de Lecrín.

La espectacular expansión de los años 20 pronto se topó con la crisis mundial de 1929, llevando a la empresa de los tranvías granadinos a la suspensión de pagos en los primeros años 30. Una serie de decisiones equivocadas y oscuros intereses que las malas lenguas y el saber popular atribuyen a los intereses comerciales de la burguesía malagueña, políticamente bien posicionada, dieron al traste con la iniciativa más potente de vertebración del territorio de Andalucía Oriental, que pretendía articular el eje Jaén-Granada-Motril y desechado por las grandes compañías ferroviarias de vía ancha por su elevado coste.

Cien años después, los proyectos ferroviarios vinculados al puerto de Motril y al Corredor Mediterráneo siguen expectantes y la primera línea metropolitana del nuevo tranvía se está encontrando con numerosos obstáculos económicos, políticos e incluso ideológicos, que están dificultando su definitiva puesta en marcha. Conviene recordar con orgullo que la línea del   tranvía a Maracena fue la primera del ambicioso plan que emprendió TEGSA en el primer tercio del siglo XX y que con muchas dificultades se mantuvo hasta su desmantelamiento definitivo en 1974 por parte de la empresa estatal Ferrocarriles de Vía Estrecha (FEVE). En 1971 Tranvías Eléctricos de Granada se convirtió en operador de transporte por carretera y así se ha mantenido hasta la compra por parte de su histórica enemiga, Transportes Rober, la empresa que le arrebató la concesión municipal en 1962, y que ahora se llama Tranvías Metropolitanos de Granada. Si D. Alfredo Velasco levantara la cabeza…

Enlace a vídeo de youtube:

Maracena.tv / Una exposición recuerda la llegada del tranvía a Maracena hace cien años

Editorial en Ideal 08 de abril de 2014

nov 262012
 

El pasado 23 de Noviembre a las 19.30 horas  en el conjunto del Torreón de Las Gabias se inauguró la exposición fotográfica impulsada por nuestra Asociación, en colaboración con el Área de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Las Gabias.

Esta memoria gráfica completa una labor de rescate documental de la primera línea tranviaria interurbana de la red de Tranvías Eléctricos de Granada, iniciada en 2010 con la conmemoración de la llegada del tranvía a la localidad de Armilla.

Más de un centenar de asistentes no quisieron perderse el acto de inauguración que consistió en unas palabras de presentación y agradecimiento por parte de la Alcaldesa de Las Gabias, Dª Vanessa Polo, una charla sobre la historia de TEGSA apoyada en una presentación de diapositivas preparada por el Presidente de la Agraft, D. Carlos Peña y una reseña a una saga familiar vinculada al tranvia a cargo de Dª Estrella Molina, hija y nieta de tranviarios dedicados al mantenimiento de Vías y Obras y Líneas Aéreas.

Imagen del acto de inauguración

Cartel de la exposición

http://agraft.es/?p=764

http://www.radiogranada.es/2012/11/tal-dia-como-hoy-de-hace-100-anos-de-inauguro-la-primera-linea-del-tranvia-de-granada/

 

nov 262012
 

Carlos Peña Aguilera, Presidente de Agraft (23-11-12)

El 23 de Noviembre de 1912 se inauguraba la primera línea interurbana de tranvía de la Compañía Tranvías Eléctricos de Granada. En poco menos de ocho años desde su constitución, se habían construido cerca de 25 kilómetros de líneas, de los más de 100 con los que se llegaría a contar definitivamente.

La línea de Gabia fue el germen de la expansión comarcal de la red tranviaria granadina, partiendo de la consideración de Granada y su Vega como un todo al que proporcionar  soluciones efectivas de transporte para viajeros y mercancías. Esta línea, junto a la de Maracena y Atarfe serían las únicas construidas bajo la concesión de tranvía interurbano. Las siguientes se establecieron bajo el régimen de ferrocarril secundario, de manera que se agilizaban la burocracia, los costes de establecimiento y se alargaban los periodos de concesión. De este modo, en poco menos de 20 años, la empresa de los tranvías granadinos era una de las más prósperas del país en su género, atrayendo las inversiones de los principales bancos y capitales del país. Por entonces, la conexión con la costa dejó de ser una quimera, aunque oscuros intereses que aún deben ser estudiados y difundidos a los granadinos impidieron su finalización.

La memoria publicada para el periodo 1911-16 habla de cómo la construcción de las líneas de Gabia, Maracena y Santa Fe suponen “el hermanamiento de los intereses de la Compañía con los del país, pues no cabe duda que las líneas construidas contribuyen eficazmente al bienestar y a la prosperidad de los habitantes de Granada y de parte de su Vega.”

Seguidamente se continuó la ampliación de la línea de Maracena hasta Pinos Puente, la de Santa Fe hasta Chauchina, quedando sin realizar la unión de todas ellas a través de Atarfe, Santa Fe y Cúllar Vega, que hubiera sido de una gran importancia en los años posteriores al evitar el paso por la ciudad de Granada, con un tráfico rodado cada vez mayor.

La inauguración del tranvía a Churriana de la Vega y Gabia la Grande supuso modernidad y rapidez en el transporte para sus habitantes. Su puesta en marcha fue considerada como un gran acontecimiento con repercusión incluso en la prensa nacional. Tras casi sesenta años de servicio, el tranvía que languidecía a la par del régimen franquista fue sustituido por un servicio de modernos autobuses. Tranvías Eléctricos de Granada no podía hacer frente a una explotación medianamente rentable y entregaba al Estado todos sus activos a cambio de de dos concesiones de autobuses que sustituían a los tranvías de Gabia y Atarfe. Era el 1 de Noviembre de 1971, y ese día los billetes fueron gratuitos.

El recuerdo de esta efeméride despierta la añoranza de los más mayores, aquellos que los usaron y los vieron pasar durante toda una vida, aunque también demuestra la vigencia de aquellas iniciativas que promueven el desarrollo y la prosperidad de un territorio como el granadino, en búsqueda constante de su propia identidad desde hace bastante tiempo. Los granadinos necesitan creer en un proyecto común, y durante el primer tercio del siglo XX ese proyecto fue el impulsado por la Compañía de los Tranvías Eléctricos de Granada.

 

   

 

 

nov 042011
 

BREVE RESEÑA HISTÓRICA

El 1 de Noviembre de 1971 la empresa Tranvías Eléctricos de Granada S.A. (en adelante TEGSA) se convertía en concesionaria de transporte público por carretera, tras acordar el Consejo de Administración el abandono definitivo de la explotación tranviaria a partir de 1º de Agosto de ese año, y solicitar la transformación de las dos líneas con carácter de tranvía interurbano, Granada-Armilla-Churriana de la Vega-Gabia la Grande y Granada-Maracena-Albolote-Atarfe, en líneas de autobuses.

Era el comienzo de un nuevo negocio y a la vez el final de una gran empresa que durante largos años (casi setenta) movilizó buena parte de los viajeros y las mercancías de Granada capital, su vega, del Valle de Lecrín y del puerto de Motril, y que simbolizó en la primera mitad del siglo XX la modernidad y el fomento de la riqueza de la provincia.

El 24 de Diciembre de 1903 se constituyó en Zaragoza la Sociedad Anónima “Tranvías Eléctricos de Granada” (TEGSA), estando al frente D. J. Nicolás de Escoriaza y Fabro, un industrial y financiero zaragozano vinculado a los negocios ferroviarios, entre ellos la conocida fábrica de material móvil Carde y Escoriaza. El servicio urbano de viajeros fue inaugurado el 7 de Julio de 1904.

Desde su inicio, Escoriaza consideró insuficiente la red urbana, que en su recorrido por el centro de la ciudad ofrecía un trazado muy quebrado y por calles muy estrechas, por lo que planeó nuevos proyectos que complementaran la primitiva concesión con objeto de movilizar un mayor volumen de viajeros y mercancías. En este contexto, la floreciente industria azucarera ( principal referente de la economía granadina de la época) y las penosas comunicaciones de los numerosos pueblos cercanos a Granada crearon la coyuntura ideal para ofrecer un modo de transporte colectivo rápido, económico cuyas necesidades eran muy parcialmente cubiertas por la red ferroviaria de vía ancha. Unos meses antes de la inauguración de los tranvías, el diario El Defensor de Granada se hacía eco de las intenciones más inmediatas de la nueva sociedad: “la empresa se propone tender inmediatamente los raíles para la construcción de ramales a Maracena, Armilla y Santa Fe”.

El 22 de Marzo de 1914, la línea interurbana de Atarfe llegó a Maracena. La prolongación a Albolote y Atarfe se inauguró el 24 de Diciembre de 1917. Tras el cambio de servicio por autobuses, los tranvías continuaron circulando por estos pueblos al dar servicio a la línea de ferrocarril secundario a Pinos Puente, que ya en manos de Feve, fue clausurada el 20 de Enero de 1974.

40 años después Maracena apuesta de nuevo por este medio al formar parte del trazado de la línea 1 del Metropolitano de Granada, impulsada por la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía. Es por ello importante el recuerdo y el conocimiento de las nuevas generaciones del pasado más reciente de esta localidad, muy vinculado a este eficiente medio de transporte.

CONTENIDO DE LA CHARLA-CONFERENCIA

Se abordó un recorrido histórico de la línea tranviaria de Maracena a través de una selección de imágenes recopilada especialmente para la ocasión. Las imágenes fueron el punto de partida para disertar sobre la historia de la compañía y la evolución de los distintos modelos de tranvías a lo largo de casi 70 años de existencia.